La perfección del todo

Por: Chaitali Chaitanya

(Enseñanzas del venerable Svami Shankaratilaka)

Estamos acostumbrados a pensar en las formas y no en la esencia. Incluso en la relatividad podemos ver la eternidad. Dicen las tradiciones de oriente: “Todo lo que vemos es perfecto, y lo que no vemos, también”. Todo lo que existe es perfecto, y lo que sale de lo perfecto, también es perfecto. No hay que pensar solo en las formas, también en las esencias. En el sentido de la apariencia, también existe la perfección.

Nadie puede perfeccionar al mundo, más de lo que el mundo ya es perfecto. Podemos ver a un hombre, y su estructura tambíen es perfecta. Cualquier cosa en un lugar, también es perfecta, y la base de cualquier cosa, en realidad, tambien es perfecta. Podemos pensar que hay muchas olas y cada una diferente, y ,por tanto, imperfecta. Pero cuando vemos que la ola es onda, nos damos cuenta que la ola no es diferente del mar. Todo el mar, es agua. Y cada ola es el agua. No hay que prestar atención a la forma, porque en el  campo de la esencia, todo es lo mismo.

Si yo saludo en una sala, todos lo escuchan. Cientos de personas pueden escuchar mi saludo, ¿concluimos por tanto que yo dije cientos de saludos?. No. Sólo fue un saludo de mi lado, pero del otro lado fueron muchos quienes lo oyeron, porque cada uno vivió el saludo desde si mismo, desde su individualidad. No podemos decir que el saludo se dividió, y juntando todos los que oimos, sumamos la unidad. ¡No!. El saludo es completo y perfecto. No se divide, no se reduce. Toma las formas de quien lo escucha.  Así, la multiplicidad, es la unidad. No es diferente. Son aspectos de la misma cosa que se repite. Dentro de uno la Verdad es una, pero fuera de uno es múltiple.

Un padre tiene hijos. No quiere decir que el padre se divida. Como el «1» no se divide, se amplifica, y vemos miles de millones de formas del «1». Así, el padre ha ampliado su naturaleza y ha dado una variedad diferente y él es perfecto, y cada uno de sus hijos, que nace de esa perfeción, es perfecto y completo. El universo es completo y perfecto. Un átomo, una estrella, un planeta….Cada realidad es perfecta y completa en sí mismo. Nos complementamos, pero cada cosa, cada ser, es perfecto y completo en sí mismo. Porque todo surge de lo perfecto.

Hablamos de la esencia de cada cosa. Hablamos de lo que da origen a todos y de lo que se desprende de el. No hay que buscar fuera para encontrar la verdad de la esencia divina que habita en nosotros. Buscando en el átomo encontramos al Ser. Buscando en el ser humano encontramos a Dios porque somos parte de esa perfección.

Cuando dejamos la división mental. Cuando agrupamos la conciencia de lo que somos, desaparece la envidia porque ya no deseas lo que el otro tiene, porque entiendes que todo es perfecto y tú eres perfecto y completo. Sólo tienes que entrar en tu perfección para encontrar el Ser perfecto que da la perfección a todas las cosas. No te compares. ¿Es que te compararías con la magnitud de la ballena que surca los océanos? Seguro que a ella le encantaría poder tomar un café con un dulce en una cafetería.

Tienes que integrarte en ti, y no vivir la disminución psicológica. Sólo te liberas de la miseria mental que crea sufrimiento cuando entiendas que si todo es perfecto, tú surgiendo del Todo, eres perfecto. La diversidad del mundo se junta en el infinito, y lo infinito está presente en lo finito, creando una visión limitada, y se agota en algún momento. Si nuestra visión limitada e individual acaba,  vemos que somos Uno, y es en ese momento que buscamos, en todos los aspectos de nuestra vida, sumarnos y crecer juntos.

Mi admiración a Elicda que promueve la búsqueda de la esencia más allá de las formas, para que nos sumemos, y  podamos, juntos,  ayudar a unir conciencia y conocimiento.