Técnicas para alcanzar metas

“Técnicas para alcanzar metas”

¿Te has impresionado alguna vez con aquellas personas que logran todo lo que se proponen? ¿Consideras que tú mismo tienes grandes capacidades y conocimientos, pero aun así no logras alcanzar tus metas? Mi propósito con este recurso del método elicda que te presento hoy, es mostrarte técnicas simples que al utilizarlas correctamente, nos garantizan el cumplimiento de metas sin importar el área en que nos enfoquemos. Desde la vida personal hasta la profesional, las metas que alcanzamos son las que nos ayudan a conseguir lo que queremos; por eso precisamente se hace necesario, conocer las siguientes técnicas y aplicarlas:

  1. Identifica tus metas
  2. Sincroniza tus metas con tu propósito de vida
  3. Escribe tus metas
  4. Divide tu meta en submetas

Para entender el alcance y por qué debemos utilizarlas, te hago una breve descripción de cada una de ellas:

  1. Identifica tus metas

A veces nos sentimos perdidos porque confundimos el significado de tres palabras que se parecen; sin embargo, son distintas: “Los sueños”, “las metas” y “los objetivos”. Si no conocemos su significado no las identificamos y si no las identificamos, difícilmente lograremos aquello que tanto anhelamos; se vuelve prácticamente imposible convertir en realidad lo que planeamos.

Las metas tienen características propias que las diferencian de los sueños y los objetivos. Una meta tiene que ser específica, tiene que ser medible, y debe tener una fecha precisa. Las metas son cuantificaciones específicas de algo que queremos lograr, son ideas más concisas y rigurosas que hacen parte de un objetivo, pero son más precisas. Lo que alejará al objetivo de esta idea más subjetiva y la transformará en algo concreto, es definitivamente la meta. Si tienes una meta específica te evitará pensar en ideas vagas y abstractas, y al pensar en objetivos concretos que ya están claros en tu mente, se facilitará enormemente tu trabajo

  • Sincroniza tus metas con tu propósito de vida

Uno de los ingredientes esenciales para alcanzar metas es la motivación, especialmente si la meta en cuestión es desafiante. No se trata de actuar simplemente con emoción pasajera, sino que debe prevalecer el entusiasmo basado en acciones prácticas y racionales. Esta llama del entusiasmo solo se mantendrá encendida, si las metas están alineadas con nuestro propósito de vida. De esta manera nos enfocaremos lo suficiente en alcanzarlas sin importar el esfuerzo que tengamos que hacer, ni el tiempo que debemos invertir. Las metas son el mecanismo que hace posible conquistar hasta el sueño más grande, y esto se debe a que en general, son puntos de conquistas que forman parte del camino hacia el éxito. El propósito de vida nos ayudará a mantenernos motivados. ¿qué influencia tendrá tu meta en tu vida o en la vida de los demás? Recuerda que las metas son pequeños logros dentro de un objetivo más amplio, y hacen parte de un plan a gran escala.

  •  Escribe tus metas

Tener las metas escritas facilita la búsqueda de nuevas ideas que nos ayudan a alcanzarlas, y nos da una visión general de lo que queremos. Al leerlas frecuentemente el compromiso se vuelve más fuerte, nos sirve como recordatorio, liberamos memoria mental, tenemos pensamientos más claros, y se nos facilita revisar periódicamente los avances

Manifestar las metas por escrito es como poner el motor en marcha; nuestro cerebro desarrolla estrategias para alcanzarlas, y nos empuja a ser constantes y persistentes. Además nos da fuerza de concentración para conseguirlas porque la escritura estimula nuestra creatividad, y nos permite poner foco en lo que realmente queremos. Cuando no utilizamos esta técnica tan elemental, nos confundimos. Es como si estuviéramos lanzando la flecha a un blanco que no vemos o peor aún, a un blanco que no tenemos.

  • Divide tu meta en submetas

Cuando ya hemos definido la meta y la tenemos plenamente identificada, debemos dividirla en submetas con el fin de facilitar el trabajo y la medición de los avances. Las submetas que hacen parte de una misma meta, son esenciales para orientar los esfuerzos y medir los logros a lo largo del camino; con ellas podremos distribuir los esfuerzos de forma equilibrada, y se nos hará más fácil visualizar los progresos en la consecución de la citada meta. Es como si dividiéramos un gran pastel en pequeños trozos, que luego iremos consumiendo poco a poco.  

 Las grandes metas que pudieran parecer imposibles de alcanzar, y el desafío inmenso al que se somete nuestra mente, encuentran ayuda en las submetas; pues aquellos trozos pequeños fácilmente digeribles nos mantienen motivados y nos apartan de preguntas nocivas como: ¿De verdad será posible cumplir esta meta? ¿De qué sirve seguir insistiendo si todavía no veo resultados? Las submetas nos ayudan a mantener enfocados y a utilizar los recursos que tenemos disponibles.

  • Elabora un plan de acción

Establecer una meta no garantiza que se logre, y puede resultar muy frustrante para quienes no diseñan un plan de acción. Nada te ganas con saber exactamente lo que quieres lograr, si no diseñas un plan de trabajo y lo cumples con exactitud; este te ayudará a ordenar el tiempo y a establecer prioridades. La elaboración de un plan de acción implica decidir qué estrategias vas a utilizar, el tiempo que vas a dedicar, los recursos que necesitas; por lo tanto, serás más realista y sabrás de acuerdo con tus actuales capacidades hasta donde puedes llegar. ¿cuál es la fecha límite para completar tu meta? ¿De qué recursos dispones para ejecutar el plan al pie de la letra?

 Sin un plan de acción es más fácil decir “mañana lo hago” y dejar las tareas más complicadas para después; por esta misma razón es que la que la mayoría de personas no logran alcanzar sus metas. Un plan bien ejecutado hace que el camino sea más viable, aunque a veces sea difícil; y no se trata de limitar los objetivos, sino de hacerlos realistas

6- Exhibe tus metas en un lugar visible

Una meta que exhibimos donde nuestros amigos o familiares también se enteren de lo que queremos lograr, nos compromete aún más a alcanzarla. Esta técnica nos ayuda a mantenernos enfocados, a dirigir los esfuerzos sin sentir el sacrificio o deseos de abandonar, y a evitar que nos pongamos metas complejas que se hagan inalcanzables. También nos impulsa a enfocarnos en metas simples que sean realistas, y siempre nos dará el equilibrio para mantener la mente en las estrellas, sin despegar los pies del suelo.

  •  Mantén el enfoque y la consistencia

Muchas veces por cansancio, compromisos excesivos y otros factores, es común no permanecer concentrados en la consecución de una meta. Con la técnica de mantener el enfoque y la consistencia, nuestro deseo se cuantifica y esto ayuda a orientar mejor todos los esfuerzos hasta lograr el resultado final. Ocurre lo mismo que pasa con los rayos del sol cuando hacen arder un papel, porque han sido concentrados a través de una lupa en un solo un punto denominado foco.  Cada meta es como jugar tiro al blanco. Imagínate dándole a un blanco que no conoces, que no sabes dónde está, o que aun conociéndolo lo mantienes en movimiento. Si trabajamos con consistencia en una meta precisa hasta lograr la fuerza de la concentración, lograremos todo aquello que hemos decidido hacer en nuestra vida.

  •  Revisa periódicamente los avances

Es bien importante que disfrutes el camino mientras alcanzas tu meta y que estés abierto a lo que suceda, pues no todo depende de ti únicamente. Dejar fluir nos abre la puerta a la tranquilidad y a la posibilidad de saborear la armonía de todo lo que nos rodea, sin tener que forzar nada ni a nadie.

Esto no significa que olvides para donde vas, ni tampoco que debas obsesionarte. Es posible trabajar en paralelo con metas a corto, mediano y largo plazo sin tener que soportar el estrés; y por eso precisamente se hace necesario, revisar periódicamente los avances para poder medir el progreso. El cronograma es lo que te ayudará a distribuir los esfuerzos en ese tiempo con determinación, y con él sabrás qué tan cerca estás de alcanzar tus metas, y si necesitas hacer ajustes o reevaluar tus planes.

  • Celebra cada vez que alcances una meta

Al celebrar tus logros te reconoces como una persona valiosa y capaz de lograr lo que te propones, estimulas tu comportamiento y elevas tu autoestima. Esta motivación te dará la fuerza para no rendirte en la consecución de futuras metas, y te dará confianza para seguir buscando objetivos más grandes. Si anotas los detalles relacionados con las metas que has cumplido, así como los resultados que han producido, y acudes a ellos cuando sientas cansancio; tendrás combustible en grandes cantidades, para mantener encendida la llama del entusiasmo. Cuando celebres tus logros será muy útil que recuerdes: “por qué”, “para qué”, “por quien”, es que logras tus metas; pues siempre te servirá de impulso, para trabajar con vehemencia, fogosidad y pasión.

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